En medio de una nueva jornada de protestas que descienden desde la ciudad de El Alto, la dirigente de la Central Agraria de la Primera Sección de San Pedro de Curahuara, Esther Chura, explicó la postura de las bases campesinas frente al recrudecimiento del conflicto. En contacto con nuestra emisora, la representante justificó la inasistencia de la Federación Túpac Katari a la mesa de diálogo convocada por el Ejecutivo el pasado domingo.
Denuncia de decesos y rechazo al operativo
Chura afirmó que la desconfianza hacia el Gobierno se profundizó tras el operativo "Banderas Blancas" del fin de semana. Según la dirigente, se habría registrado la muerte de un comunario producto del uso de proyectiles de arma de fuego durante la intervención policial en los puntos de bloqueo. "¿Cómo podríamos, con una muerte entre nosotros, empezar a dialogar?", cuestionó la entrevistada, contradiciendo los informes oficiales que descartan el uso de armamento letal.
Asimismo, lamentó que el sector campesino sea tildado de "masista" o "pagado", asegurando que la movilización responde a una crisis económica que también golpea al área rural. "El campesino es el que da los alimentos y a veces nos insultan, nos discriminan de que somos unas cholas o ignorantes; esas palabras hieren", manifestó.
Postura sobre el desabastecimiento y el "genocidio"
Al ser consultada sobre la asfixia logística que sufre La Paz y El Alto —que ha derivado en la falta de oxígeno, combustibles y el incremento estratosférico de precios—, Chura sostuvo que en varios puntos de bloqueo se ha permitido el paso de ambulancias e insumos médicos. No obstante, ante la confirmación de la muerte de un menor de 12 años por la obstrucción de una vía, la dirigente señaló que se debería analizar el estado previo de salud del infante antes de atribuir la responsabilidad exclusiva a las medidas de presión.
"Nosotros también estamos sufriendo, estamos hablando de pura coca y agua en los bloqueos. Es una lucha para toda Bolivia", argumentó, al tiempo que pidió a la población urbana unificarse para exigir un cambio de administración.
Nuevas elecciones como salida
Finalmente, la representante campesina aclaró que el sector no solo exige la salida de Rodrigo Paz, sino que tampoco confía en la sucesión constitucional a cargo del vicepresidente Edman Lara, a quien acusó de "traición" y de no haber ejercido sus funciones de control oportunamente.
"Estamos pidiendo nuevas elecciones que pacifiquen el país. No aceptamos al señor Lara; tiene que haber un presidente que gobierne para todos", concluyó Chura antes de iniciar el descenso de una numerosa columna de manifestantes hacia el centro paceño.
