En contacto con Radio Panamericana, el ingeniero Jaime Sánchez confirmó que la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) ha puesto en marcha su planta procesadora para proveer oxígeno medicinal a los centros de salud afectados por el cerco a la ciudad.
Producción de oxígeno ante la emergencia
Sánchez detalló que la planta ya se encuentra operando con todo el personal necesario y cuenta con las licencias emitidas por la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (AGMED). Actualmente, la universidad tiene la capacidad de rellenar 180 metros cúbicos diarios.
Si bien reconoció que la capacidad es "relativamente pequeña" frente a la demanda normal, destacó que permite atender a seguros privados y otras emergencias críticas. El ingeniero fue enfático al condenar las medidas de presión que asfixian la logística departamental: "Es inconcebible que estos bloqueos y este tipo de movimientos, entre comillas, atenten tan descaradamente contra la vida".
Pruebas a la gasolina estancadas
En el ámbito hidrocarburífero, el sector del transporte público mantiene su reclamo por supuestos daños en los motores atribuidos a la calidad de la gasolina actual. Al respecto, Sánchez aclaró que el instituto universitario aún no ha realizado nuevas pruebas de calidad al combustible.
Explicó que se encuentran en gestiones directas con el Ministerio de Hidrocarburos y su viceministra del área para actualizar la propuesta de evaluación. Sánchez puntualizó que, para que un estudio sea definitivo y no meramente referencial, las muestras deben tomarse bajo un estricto rigor procedimental, con testigos y siguiendo la normativa vigente, algo que aún no ha ocurrido.
Cambio de color y fallas mecánicas
Consultado sobre el evidente cambio de color en la gasolina —que pasó de un tono ámbar a un amarillo transparente—, el experto indicó que, según el reglamento boliviano, el combustible debe ser "amarillo bajo, transparente y totalmente cristalino". Sin embargo, advirtió que el color es solo una referencia visual y no garantiza la pureza del líquido, ya que la gasolina es un complejo químico que requiere 16 pruebas específicas para descartar excesos metálicos o gomas en su interior.
Finalmente, Sánchez confirmó que recientemente ingresó un vehículo en grúa al instituto para un diagnóstico por presuntas fallas vinculadas a la gasolina. No obstante, señaló que debido a la escasez y a las inmensas filas en los surtidores —las cuales describió como "espirales" nunca vistas desde la época de la UDP— resulta imposible determinar con certeza el origen o las condiciones de manipulación del combustible que cargó dicho motorizado.
