Roberto Mamani, dirigente de la federación de transportistas interciudad La Paz – El Alto, detalló en Panamericana los procedimientos que su gremio ha implementado para verificar la calidad de los carburantes. Si bien el dirigente observó resultados positivos a simple vista en las inspecciones actuales, reiteró la urgencia de establecer mecanismos técnicos y científicos que brinden una certeza absoluta sobre el estado de la gasolina y el diésel que abastecen a sus vehículos. La falta de estos protocolos genera incertidumbre y riesgos operativos para el sector.
Ante la necesidad de una evaluación experta, Mamani informó que el autotransporte ha solicitado la intervención de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) a través de sus laboratorios especializados. Esta gestión surge a raíz de que el acercamiento previamente intentado entre el gobierno y los profesionales de esta prestigiosa institución académica no prosperó, dejando sin una solución técnica al problema. El dirigente recalcó que la participación de la UMSA es fundamental para garantizar la objetividad y rigurosidad en los controles de calidad del combustible, lo que es vital para la seguridad y el funcionamiento óptimo de los motorizados.
El líder de los transportistas, Mamani, también se refirió al compromiso asumido por las autoridades para resarcir a los propietarios de vehículos que resultaron dañados por el uso de gasolina de calidad deficiente. Con preocupación, el dirigente sindicalizado aseguró que, hasta la fecha, su federación interciudad no ha recibido ninguna compensación económica, a pesar de las promesas realizadas. Esta demora en la entrega de las indemnizaciones ha generado malestar y desconfianza entre los afiliados afectados, quienes ven sus operaciones perjudicadas.
Sin embargo, el representante gremial aclaró que el plazo de espera para que se concreten estos pagos vence este jueves. Según la información proporcionada por las autoridades pertinentes, el desembolso de los fondos destinados a los afectados debería realizarse en las próximas horas. Mamani espera que el gobierno cumpla con su palabra, ya que la problemática de los combustibles de baja calidad ha causado cuantiosas pérdidas y la reparación de los daños es una demanda justa y urgente para el sector del transporte público y de carga.
