El Sindicato Único de Trabajadores de La Paz Limpia se declaró en estado de emergencia y activó un paro indefinido de "brazos caídos" en protesta por el retraso en la cancelación de sus salarios. En puertas del despacho del alcalde municipal, la dirigente sindical Rogelia Fernández informó que la institución adeuda dos meses de sueldo a los obreros, situación que los obligó a suspender sus actividades y bloquear el ingreso a las instalaciones ediles.
Incumplimiento de acuerdos y afectación al servicio
Fernández denunció que el pasado miércoles se firmó un libro de actas donde existía el compromiso de priorizar el depósito de al menos la mitad de un sueldo para el sector obrero; sin embargo, aseguró que las autoridades ediles incumplieron el acuerdo. Ante esta falta de respuestas, la dirigente advirtió que la medida de presión paralizará aproximadamente el 80% del servicio de aseo urbano en la sede de gobierno, agravando las operaciones que ya presentaban una pausa parcial debido a la falta de combustible.
Impacto económico en las trabajadoras y vigilia permanente
La representante detalló que la falta de liquidez afecta directamente a 800 empleados de la empresa, de los cuales 600 son personal de planta y 200 trabajan bajo la modalidad de contrato. Asimismo, hizo especial énfasis en la situación de vulnerabilidad del sector de barrido, conformado en su gran mayoría por mujeres.
"Nosotros trabajamos por necesidad, en la gran mayoría aquí trabajamos mujeres en el sector de barrido. La mayoría vivimos en alquiler, trabajamos con el banco y eso es lo que pedimos, además de estabilidad laboral", expresó Fernández frente a los micrófonos de Panamericana.
Finalmente, los movilizados aseguraron que mantendrán la protesta de manera indefinida hasta que se regularicen las transferencias. La dirigencia confirmó que las bases están dispuestas a dormir en el lugar e instalar una vigilia permanente hasta obtener un compromiso serio y definitivo por parte de la Alcaldía.
