El titular de Minería explicó que, bajo el régimen anterior, los cooperativistas sufrían restricciones severas mediante cupos de combustible que les impedían operar diariamente, situación que fomentaba la extorsión y el mercado negro. Al levantar la catalogación del diésel como sustancia controlada y permitir su importación directa con una simple declaración jurada, el sector aurífero valoró la disponibilidad inmediata del insumo para producir todos los días. En contraste, Calderón señaló que el sector minero sindicalizado, como el caso de Colquiri, no percibió estas dificultades en el pasado debido a autorizaciones especiales para importar diésel subvencionado, lo que explica su resistencia a la nueva normativa y la falta de comprensión sobre la insostenibilidad del subsidio.
En cuanto a la coyuntura económica del sector, la autoridad destacó una "bonanza de precios" extraordinaria en el mercado internacional, lo cual amortigua el impacto de la medida. Detalló que la onza de oro superó los 4.400 dólares y la plata saltó de 30 a 60 dólares la onza, mientras que minerales como el antimonio registraron incrementos históricos, pasando de 1.100 a más de 60.000 dólares la tonelada en el último año. Este escenario permite aplicar nuevas técnicas de explotación masiva para recuperar no solo la veta, sino también los minerales diseminados en la brosa, aumentando la rentabilidad.
Finalmente, Calderón ratificó el compromiso gubernamental de erradicar el uso del mercurio en la minería, no solo por su impacto ambiental, sino por eficiencia productiva. El ministerio impulsa la transición hacia plantas de cianuración, como las inauguradas en San Ramón (Santa Cruz), Potosí y Aucapata (La Paz), tecnologías que permiten recuperar todo el mineral fino con un daño ecológico mucho menor.
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