La abogada y ex legisladora Silvia Salame ha expresado su profunda preocupación por las recientes modificaciones a la ley que establece la preselección de candidatos a vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE). En una intervención para Panamericana, la ex legisladora lamentó la supresión del examen oral o escrito en el proceso, una decisión atribuida a la urgencia de los plazos.
Salame destacó que un proyecto meticulosamente elaborado durante más de seis meses, con la colaboración de instituciones expertas, ha sido alterado de forma que, a su juicio, compromete la calidad de la selección. La jurista enfatizó que los requisitos eliminados no son excluyentes ni discriminatorios, sino mandatos directos de la Constitución Política del Estado, fundamentales para asegurar la competencia y transparencia de los postulantes.
Según la experimentada abogada, esta determinación conlleva el peligro de "contaminación por tintes políticos" en la elección de quienes integrarán el máximo órgano electoral. La omisión de una evaluación rigurosa podría abrir la puerta a candidatos menos cualificados o con afiliaciones políticas que comprometan la independencia de la institución.
Sin embargo, pese a las importantes reservas expresadas, Salame mantiene un atisbo de optimismo. La jurista confía en la responsabilidad y la consciencia de los parlamentarios para, a pesar de estas deficiencias en el proceso, garantizar la selección de un tribunal idóneo. La ex legisladora espera que los legisladores prioricen la conformación de una entidad que verdaderamente asegure la transparencia en futuros comicios y defienda con firmeza los pilares de la democracia boliviana.
