Ruth Nina, exdirigente y representante del Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL), se ratificó este martes en sus declaraciones donde afirmó que “el gobierno nos va a meter bala” cuando se intente impedir el ingreso a comunidades afines a su sector durante las próximas elecciones generales que se celebrarán el 17 de agosto de 2025.
Nina remarcó que su sector resistirá la exclusión política y aseguró estar dispuesta a defender sus derechos “dando la vida por el pueblo y la patria”. Esta postura se da en un contexto de tensiones políticas, tras la inhabilitación de su partido y el exmandatario Evo Morales para participar como candidatos, situación que ha alimentado una serie de amenazas y rechazo público.
Sus declaraciones se produjeron durante un ampliado evista en Lauca Ñ, en la región del Trópico de Cochabamba, donde advirtió que, si el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el gobierno insisten en impedir la participación de sus candidatos, el día de la votación en lugar de contar votos, “se van a contar muertos”.
En respuesta, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, calificó las palabras de Nina como instigación pública a delinquir, terrorismo y delitos electorales, por lo que pidió al TSE, al Ministerio Público y a la justicia que tomen acciones inmediatas para sentar precedentes legales ante estas amenazas. De manera paralela, sectores de oposición y figuras políticas exigieron la aprehensión de Nina para evitar que sus expresiones deriven en violencia durante el proceso electoral.
Nina sostuvo que las críticas hacia sus declaraciones son un intento por deslegitimar el sentir de sectores sociales que se sienten excluidos del actual proceso electoral, y reprochó la atención mediática sobre un fragmento aislado de su discurso, enfatizando que su mensaje representa la voz de “millones de bolivianos”.
El Gobierno, por su parte, reafirmó su compromiso de garantizar la seguridad en las zonas electorales y continuar con el proceso democrático, rechazando cualquier intento de intimidación o violencia que ponga en riesgo la paz social y la transparencia de los comicios.
La controversia sobre las declaraciones de Ruth Nina ha abierto un debate nacional sobre la situación política y electoral en Bolivia, poniendo en relieve la delicada relación entre actores sociales, partidos políticos y el Ejecutivo en vísperas de unas elecciones que definirán el rumbo del país en los próximos años.
PANAMERICANA.
