El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció este miércoles el fin de los subsidios a los combustibles, medida que implica aumentos significativos en los precios de gasolina y diésel para reducir el gasto público y frenar el contrabando hacia países vecinos. Acompañando esta decisión, elevó el salario mínimo nacional un 20%, de 2.750 a 3.300 bolivianos (de 395 a 474 dólares), "para proteger a quienes más lo necesitan", según el mandatario.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, detalló los nuevos precios, vigentes de inmediato tras el Decreto Supremo 5503:
| Combustible | Precio anterior (Bs) | Nuevo precio (Bs) |
|---|---|---|
| Gasolina Especial | 3,79 | 6,96 |
| Diésel oil | 3,74 | 9,80 |
| Gasolina Premium | - | 11,00 |
| Gasolina de aviación | - | 10,57 |
| Kerosene | - | 5,64 |
| Jet Fuel | - | 10,74 |
| Gasoil | - | 5,69 |
| GLP (garrafa) | 22,50 | 22,50 (sin cambio) |
| GNV (por m³) | - | 2,73 |
Paz enfatizó que "la quita de subsidios no es abandono, sino orden y justicia", y facilitará la importación privada de diésel al retirarlo de sustancias controladas. Esta política busca transferir gradualmente el abastecimiento al sector privado.
El anuncio sigue a la creación de la Comisión de la Verdad, presentada el lunes en El Alto, para investigar corrupción en hidrocarburos durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce (MAS), desde la nacionalización de 2006. "No es venganza, es justicia", afirmó Paz. La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) estima que el 30% del combustible subsidiado se destinaba al contrabando.
En varias ciudades, surtidores paralizaron el servicio para ajustar precios, generando largas filas de vehículos.
