Kittelson detalló los alcances técnicos de esta resolución, la cual establece un techo máximo de consumo de 5.000 litros mensuales por usuario directo. Esta flexibilización representa un cambio significativo en la logística de distribución, ya que permite a agricultores, pequeños industriales y transportistas acceder a volúmenes considerables de diésel sin la necesidad de realizar trámites complejos previos, agilizando así las filas en las estaciones de servicio y garantizando la operatividad de sus maquinarias.
Según la explicación del funcionario, esta normativa responde a una estrategia integral para mitigar los efectos de la escasez que ha golpeado al departamento en las últimas semanas. Al simplificar el requisito documental al simple carnet de identidad para cargas de hasta 1.200 litros, la ANH pretende asegurar que el combustible llegue de manera fluida a quienes lo utilizan como insumo de trabajo, evitando que el diésel se desvíe o se estanque en procedimientos administrativos lentos.
El director distrital subrayó que el control se realizará mediante el sistema informático de la agencia, el cual monitoreará que las compras acumuladas no excedan el límite de los 5.000 litros al mes. Con esta iniciativa, el ente regulador espera normalizar progresivamente el abastecimiento y dar un respiro a las unidades productivas que requieren certeza para mantener sus operaciones continuas en medio de la coyuntura actual.
