Durante su discurso, el mandatario expresó su indignación ante el hecho de que estos dirigentes, amparados en fueros y ventajas, soliciten aún más presupuesto al Estado. "¿Cómo puede ser que un grupo sindicalizado... pueda mover en su bolsillo más de 18 millones de dólares al año?", cuestionó.
Paz contrastó esta cifra con la realidad de las alcaldías pequeñas, que con menos dinero deben resolver necesidades urgentes de infraestructura, salud y educación para sus poblaciones. Para el Presidente, esta situación evidencia cómo ciertas organizaciones, bajo la lógica de la "representación social", se dedicaron a "secuestrar el Estado" durante los últimos 20 años, enriqueciéndose a costa del erario nacional.
