En una acción con el obligado de aliviar la escasez de alimentos en la sede de gobierno y la ciudad de El Alto, un fuerte contingente combinado de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas ejecutó este viernes el desbloqueo total del puente Lipari y de la ruta que conecta a La Paz con el valle de Río Abajo.
La intervención de seguridad, realizada en horas de la madrugada, estuvo encabezada por el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama. Apoyados por maquinaria pesada, los uniformados despejaron la vía, restableciendo la libre transitabilidad en este tramo estratégico de la zona Sur.
Para comprender la magnitud de este operativo, es necesario dimensionar el rol de Río Abajo. Comunidades como Mecapaca, Huajchilla, El Palomar y Carreras conforman la principal región agrícola que abastece de hortalizas frescas (lechuga, tomate, cebolla, entre otras verduras) a los mercados paceños. Durante los 35 días de interrupción, impulsada por sectores afines a las movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, esta conexión vital quedó cortada.
Ante el dramático desabastecimiento y el alza desmedida de precios en la urbe, cientos de ciudadanos se vieron forzados en las últimas semanas a realizar peligrosas caminatas de varias horas, atravesando cerros y caminos de herradura, para comprar directamente a los productores locales en Mecapaca.
Sin embargo, la crisis humanitaria se agravó por el accionar de los grupos movilizados. El Ministerio de Comunicación (DIRCOM) ratificó que en los puntos de bloqueo, de forma ilegal y arbitraria, estas personas procedían a decomisar y arrebatar las verduras a las familias que retornaban a pie a la ciudad, bajo el argumento de que no debía existir alimento para la gente en la urbe.
Asimismo, el Gobierno detectó que los bloqueadores hostigaban violentamente a los propios comunarios de la zona, quitándoles su producción e intentando forzarlos a sumarse a las medidas de presión. Estos enfrentamientos entre agricultores que buscaban comercializar sus cosechas y grupos radicales causaron profunda indignación en la población ciudadana.
El operativo policial y militar logró restablecer el orden en la región de manera oportuna y coordinada. Actualmente, los efectivos del orden se encuentran resguardando los costados de la carretera hacia Mecapaca para garantizar que los camiones y productores agropecuarios ingresen a La Paz sin contratiempos.
La ciudadanía afectada celebró la reapertura de la ruta, destacando que la intervención pone fin a semanas de zozobra y evita que las familias sigan poniendo en riesgo su integridad física en la desesperada búsqueda por llevar alimento a sus hogares.
