Tras una jornada de extrema tensión en las carreteras, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, brindó un pormenorizado informe sobre el operativo "Banderas Blancas" desarrollado el pasado sábado. La autoridad, que comandó el despliegue desde la madrugada, calificó la experiencia como una muestra de la "autodestrucción entre bolivianos" ante la imposibilidad de establecer canales de diálogo con sectores radicalizados.
Emboscadas y quema de instituciones
Zamora relató que, a medida que la caravana avanzaba hacia Oruro, grupos de bloqueadores ejecutaron una estrategia de seguimiento y hostigamiento por la retaguardia. "Pasamos un peaje, entré al baño de la Aduana, y a los 15 minutos lo incendiaron. También quemaron las oficinas del Senasag", denunció el ministro, señalando que los manifestantes buscaban cercar al convoy oficial y civil.
El punto más crítico se registró en el sector de Copata, donde el contingente —compuesto por policías, militares, medios de comunicación y transportistas— fue emboscado por tres frentes. "Los pobladores empezaron ya con dinamita; te venían del lado derecho, del izquierdo y del frente", describió Zamora, explicando que se tomó la decisión de retroceder por rutas alternas hacia Viacha para proteger la integridad de los civiles que se habían sumado al corredor.
Persecución y rechazo a noticias falsas
La autoridad reveló que, durante el repliegue, su integridad física estuvo en riesgo constante, llegando a sufrir una tercera emboscada en Viacha donde manifestantes rompieron los vidrios de su vehículo oficial. "Había un mensaje que estaba tras mi cabeza; decían que buscándome podrían negociar o hacerme daño", afirmó, aclarando que no estuvo desaparecido, sino que perdió contacto por la falta de señal en la zona.
Respecto a versiones que circulaban en redes sociales sobre supuestos fallecidos en el sector de Vilaque, el ministro desmintió categóricamente tales informes. Aseguró que el operativo fue supervisado para garantizar que ni militares ni policías portaran armamento letal, limitando el uso de la fuerza a gases disuasivos ante el asedio de los manifestantes.
Perspectivas futuras
Pese a los episodios de violencia, Zamora ratificó que la línea del presidente Rodrigo Paz sigue siendo el diálogo, aunque reconoció que es difícil avanzar cuando la única demanda de los sectores movilizados es la renuncia del mandatario. "El tema del desbloqueo a la fuerza ya no funciona; tenemos que reconstruir la patria con verdades y empatía", concluyó la autoridad.
