El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, realizó una extensa gira de inspección por diversos aeropuertos del país, incluyendo Puerto Suárez, Uyuni, Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Tarija, Cobija y Guayaramerín. Durante su recorrido por la región amazónica, la autoridad constató que, si bien la infraestructura aeroportuaria se encuentra en buenas condiciones con necesidad de arreglos menores, existe una preocupante falta de conectividad que mantiene aislada a la zona. Zamora reconoció que ciudades como Cobija cuentan con apenas un vuelo diario hacia la sede de gobierno, mientras que Guayaramerín sobrevive con un solo vuelo a la semana. Ante los justificados reclamos de poblaciones como Riberalta, donde los ciudadanos denuncian pasajes aéreos superiores a los 3.000 bolivianos, el ministro admitió que la región ha sufrido "20 años de olvido" y se comprometió a reprogramar una visita para atender sus urgentes demandas.
Para brindar una solución estructural a la escasez de vuelos y el alto costo de los boletos, el Ejecutivo ha decidido implementar una nueva política de "cielos abiertos". Tras una visita técnica a Lima, Perú, para recibir asesoramiento directo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), Zamora anunció que en las próximas semanas el presidente Rodrigo Paz oficializará esta medida, la cual requerirá la modificación de dos leyes y la emisión de un decreto. El ministro enfatizó que el país debe "perder el miedo" al ingreso de empresas extranjeras y a la competencia en rutas domésticas (cabotaje), priorizando siempre el mejor servicio para el pasajero común. Como primer resultado positivo de esta inminente apertura, reveló la noticia de que dos nuevas líneas aéreas, impulsadas por empresarios bolivianos, ya se encuentran en pleno trámite para operar y ofrecer mayores frecuencias hacia Sucre, Tarija, Trinidad, Cobija y Riberalta.
En paralelo a las reformas aeronáuticas, el titular de Obras Públicas anunció un importante avance para la integración terrestre de la ruta amazónica que conecta el Atlántico con el Pacífico. Zamora informó que sostuvo reuniones con autoridades de Brasil para concretar la construcción del anhelado puente binacional que unirá las ciudades fronterizas de Guayaramerín (Bolivia) y Guajará-Mirim (Brasil). Según la autoridad, este proyecto, considerado un sueño postergado por más de 100 años, será un tema central en la agenda de la próxima reunión entre el presidente Rodrigo Paz y el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. El objetivo del Gobierno nacional es garantizar que el inicio de las obras de esta vital infraestructura se materialice en un plazo estimado de seis a ocho meses.
