El exgerente de Aerosur, Humberto Roca, denunció recientemente que BoA ejerce un monopolio estatal que impide la competencia del sector privado. Según él, su aerolínea fue forzada a cerrar mediante una "guerra sucia" en términos tributarios y administrativos.
Estas declaraciones fueron rechazadas por Mario Cazón, presidente de Impuestos Nacionales, quien aseguró que Roca no es una fuente confiable para hablar sobre transparencia financiera.
"Es indignante que una persona con un historial de evasión tributaria y una deuda millonaria con el Estado boliviano intente desacreditar el trabajo del sector público", afirmó Cazón en Panamericana.
Cazón recordó que Humberto Roca tiene una sentencia por legitimación de ganancias ilícitas, lo que, a su criterio, lo descalifica para criticar la administración estatal de la aviación comercial.
"No solo debe millones al Estado, sino que ha sido condenado por delitos financieros. No tiene autoridad moral para hablar de irregularidades cuando su propia gestión en Aerosur estuvo marcada por malas prácticas", enfatizó la autoridad tributaria.
Este enfrentamiento reaviva la polémica sobre el rol de BoA en el mercado y la relación del Estado con las aerolíneas privadas en Bolivia.
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