Herbas destacó que la tubería provisional instalada tras el deslizamiento de 2011 sigue en uso sin ser reemplazada, y que su diámetro menor al requerido representa un riesgo significativo debido a la antigüedad y ubicación en zonas con movimientos de tierra activos.
Solicitó reuniones con autoridades, incluyendo al vicepresidente Edmand Lara, para presentar la documentación recabada y urgió a tomar medidas rápidas para evitar que el caso quede sin seguimiento y que se prolonguen los daños económicos y riesgos para la población.
Anunció que preparará nuevos informes respecto a otras observaciones en EPSAS, señalando posibles irregularidades en la gestión de recursos y obras hidráulicas, para apoyar la transparencia y responsabilidad estatal en el manejo de los servicios de agua.
