El vocero presidencial, José Luis Gálvez, desmintió categóricamente que el fallecimiento de una persona, reportado el pasado sábado, haya sido resultado del operativo de desbloqueo ejecutado por la Policía y las Fuerzas Armadas en La Paz. Gálvez aseguró, en una entrevista con El Deber, que la víctima no tuvo ningún tipo de contacto con los efectivos policiales ni militares involucrados en la operación de restablecimiento vial.
Según el portavoz Gálvez, el deceso de Alberto Cruz Chinche, identificado posteriormente, no fue provocado por el uso de armas letales ni por asfixia debido a gases. La preocupación del Gobierno, indicó Gálvez, radica en que "su sensible fallecimiento sea atribuido falsamente al operativo de apertura del ‘corredor humanitario’ que se hizo ayer", en un intento de generar "desinformación" por parte de grupos que buscan la desestabilización del país.
En este sentido, la ministra de Salud, Marcela Flores, confirmó que tras una exhaustiva revisión de los registros correspondientes, no existe reporte oficial de este fallecimiento en el sistema nacional. "Nosotros tenemos un sistema (…) donde se registran nacimientos y defunciones, (pero) no tenemos ese nombre. Hemos verificado con el IDIF, tampoco hay. Hemos visto con Homicidios de El Alto, tampoco hay", señaló la ministra Flores, respaldando la postura gubernamental sobre la ausencia de un registro formal.
Previamente, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, había afirmado que el operativo ejecutado el sábado permitió mantener un "corredor humanitario" abierto y se llevó a cabo "sin ningún tipo de afectación a la vida humana". El objetivo principal de las Fuerzas Armadas de Bolivia y la Policía Boliviana fue despejar las vías para facilitar el ingreso de insumos vitales, un propósito que se logró cumplir de manera momentánea.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales, los bloqueos fueron reinstalados horas después del operativo. La jornada dominical estuvo marcada por un recrudecimiento de la conflictividad en La Paz, con reportes de agresiones a periodistas, ataques a vecinos y varios policías contusos, lo que subraya la persistencia del conflicto social en la región. El vocero presidencial Gálvez reiteró el llamado a evitar la propagación de datos no verificados.
