Exautoridades bolivianas, la excanciller Karen Longaric y el exministro de la Presidencia Jerjes Justiniano, han ofrecido sus perspectivas y recomendaciones ante la actual crisis que atraviesa el país. Ambos expertos subrayan la necesidad de una acción decidida por parte del Gobierno del presidente Rodrigo Paz, tanto en el ámbito interno como en el escenario internacional, para enfrentar las tensiones y asegurar la estabilidad democrática.
La excanciller Longaric cuestionó las crecientes demandas de renuncia dirigidas al presidente Paz. Según la exfuncionaria, estas acciones podrían estar siendo promovidas y financiadas por "grupos irregulares", lo que, a su juicio, comprometería la estabilidad gubernamental y generaría inquietud en los países vecinos.
En este contexto, Karen Longaric aconsejó al Estado actuar con máxima celeridad. Instó a un pronunciamiento ante la comunidad internacional para explicar la coyuntura interna y evitar la propagación de información errónea o descontextualizada en el extranjero.
Además, consideró fundamental la intervención de organismos internacionales para hallar una solución pacífica. La exautoridad destacó que su presencia enviaría un mensaje claro a los sectores radicales: cualquier alteración de gobierno fuera de los cauces democráticos carecería de reconocimiento global.
Por su parte, el exministro de la Presidencia Justiniano enfatizó la trascendencia de fomentar espacios de diálogo constructivo. Recordó que durante los conflictos de 2019 se impulsaron llamamientos públicos a la concertación en diversas regiones, sin desestimar la aplicación del marco legal vigente.
Jerjes Justiniano recomendó que cualquier encuentro entre las partes sea de carácter público, permitiendo así que la ciudadanía conozca las posturas de todos los actores involucrados. Asimismo, instó al Gobierno del presidente Paz a abandonar una postura "tibia" y a aplicar la ley con mayor seriedad y firmeza, argumentando que la situación requiere una respuesta institucional robusta.
El exministro Justiniano también señaló deficiencias en la conformación del gabinete ministerial. A pesar de reconocer la capacidad técnica de sus miembros, observó una ausencia de perfiles políticos suficientes para abordar y resolver eficazmente los conflictos sociales. Finalmente, el exministro de la Presidencia indicó que, si las instancias nacionales se agotan, se debería considerar recurrir a mecanismos internacionales para la resolución de la disputa.
