La controversia sobre el destino de los ahorros de los trabajadores bolivianos ha llegado a su punto máximo. Mientras el presidente Paz aseguró en conferencia de prensa que "no hay los aportes" en la Gestora, Jaime Durán desglosó técnicamente dónde está el dinero para desvirtuar la acusación de despilfarro.
"Es temerario indicar que esos recursos se han perdido", afirmó Durán al periodista Juan José Hidalgo. El exejecutivo explicó que, si el dinero realmente hubiera desaparecido, significaría una quiebra masiva del sistema financiero, dado que el 51% de los fondos (más de 100 mil millones de Bs) está depositado en Depósitos a Plazo Fijo (DPF) en los bancos nacionales. "Los bancos han estado cumpliendo fielmente con devolver capital más intereses", aseguró.
Durán reconoció que el Estado es un deudor importante, pero no insolvente. Detalló que el 35% de los fondos está invertido en bonos del Tesoro General de la Nación (TGN). Sin embargo, aclaró que el Estado siempre ha honrado estas deudas y que, incluso bajo la nueva administración, se siguen pagando los intereses.
"El ministro de Economía ya dijo que buscarán mercados internacionales. Un Estado no va a pedir plata afuera diciendo que no paga su deuda interna a la Gestora", argumentó, descartando un default.
Frente a las dudas sobre la transparencia, el exgerente recordó que cada asegurado tiene un Estado de Ahorro Previsional verificable y que los estados financieros son auditados externamente y supervisados a diario por la Autoridad de Pensiones y Seguros (APS).
Además, Durán defendió su gestión mostrando resultados de rentabilidad: "El rendimiento ha subido al 4,44% frente al 2,7% que dejaron las AFP. No solo los recursos están ahí, sino que están rindiendo más", concluyó, instando al gobierno actual a revisar los estados financieros antes de emitir declaraciones que alarman a la población.
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