El Ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, ha generado controversia por sus declaraciones sobre la decisión del gobierno argentino de reforzar la seguridad fronteriza con un alambrado de 200 metros en el sector de Aguas Blancas. Del Castillo, al referirse al proyecto, indicó que “los muros siempre caen” y enfatizó que la medida representa solo el 0,026% de los 742 kilómetros de frontera.
Estas declaraciones fueron rápidamente cuestionadas por diversos actores políticos y diplomáticos. Julio Alvarado, diplomático y exautoridad de estado en Argentina, calificó los comentarios de Del Castillo como una muestra de "total desconocimiento de política internacional". Según Alvarado, la postura del ministro no refleja la seriedad de las relaciones bilaterales ni la magnitud de las medidas adoptadas por Argentina.
Por su parte, Gustavo Aliaga, actual parlamentario y diplomático, coincidió con las críticas y lamentó la actitud repetitiva de algunos ministros que tienden a minimizar las consecuencias de decisiones políticas equivocadas. Aliaga señaló que el problema de fondo no radica en la extensión de la cerca, sino en la falta de seguridad interna en Bolivia, especialmente con el creciente auge de actividades delictivas como el contrabando y el narcotráfico.
A pesar de la controversia, Del Castillo ha defendido su postura, subrayando que las medidas de seguridad de Argentina son limitadas y no afectan la relación bilateral, mientras sigue haciendo frente a las críticas internas por la falta de control en la seguridad nacional.
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