La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) informó sobre el desmantelamiento de un laboratorio de cristalización de clorhidrato de cocaína en la Central Primero de Mayo, sindicato Esmeralda, municipio Puerto Villarroel, provincia Carrasco, Cochabamba. El Coronel Ángel Morales, director general de la FELCN, precisó que la operación se llevó a cabo el 23 de septiembre en horas de la madrugada.
Durante el rastrillaje, tras ingresar una senda de aproximadamente quinientos metros, los efectivos policiales identificaron el laboratorio, el cual contaba con capacidad para que diez personas realizaran el trabajo de cristalización. Las autoridades incautaron diversas sustancias químicas, incluyendo dos mil litros de acetato, cincuenta kilogramos de carbón activo y bisulfito, cuarenta litros de ácido, doscientos litros de gasolina y cincuenta kilogramos de hipermanganato.
El Director General Morales confirmó que el laboratorio se encontraba en la misma parcela que una empresa de áridos de piedra y arena, propiedad de Felipe Cáceres García, exviceministro de Defensa Social, quien fue aprehendido en el lugar. El Coronel Morales indicó que Cáceres se encontraba en su domicilio, a quinientos metros del laboratorio, junto a su esposa y un vehículo, y al ser abordado, manifestó ser el dueño de la extensión del terreno. No se realizaron otras detenciones en el sitio, ya que solo se encontró a Cáceres.
Ante las interrogantes sobre la presunta inaccesibilidad del lugar o un posible "montaje", el Coronel Morales desestimó estas afirmaciones, explicando que el acceso al laboratorio se dio por una senda transitable y que la operación se basó en el procesamiento de inteligencia. Además, resaltó que la actuación policial se realizó dentro del marco de la legalidad, con la presencia del fiscal asignado, abogado Nelson Illanes Almanza, quien respaldó las diligencias.
Finalmente, el Director General de la FELCN, Morales, aclaró que la destrucción e incineración del laboratorio y sus componentes químicos se realizó en el acto, conforme a los procedimientos para este tipo de instalaciones, y no se trató de droga en estado puro, la cual tiene un protocolo diferente de incineración en un plazo de cinco a seis días.
