La sede de gobierno se prepara para el inicio de la jornada electoral. Desde la Plaza Barona, a las afueras del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la prensa aguarda la inauguración oficial de los comicios. Mientras tanto, diversas autoridades nacionales y locales comienzan a llegar al recinto, entre ellas el alcalde de La Paz, Iván Arias.
El burgomaestre Arias, al ser abordado por los medios, enfatizó la relevancia de este día para la democracia boliviana, que cumple 43 años de trayectoria. "Hemos optado por la democracia, cuarenta y tres años de democracia, subidas y bajadas, pero siempre apostando por el voto", señaló el alcalde. En su discurso, instó a los ciudadanos a participar activamente en el proceso, sin importar su inclinación, advirtiendo que "los tiempos son muy duros" y que las decisiones del próximo gobierno requerirán el apoyo de la población.
Sin embargo, el alcalde paceño manifestó una crítica importante respecto a la normativa electoral. Arias reiteró su desacuerdo con la decisión de permitir el ingreso de teléfonos móviles a los recintos de votación, una medida que, según el edil, había sido prohibida en procesos anteriores. El señor Arias argumentó que esta habilitación podría "exigir la comprobación del voto" en zonas rurales, facilitando el voto controlado y comprometiendo la libertad del electorado. "Me parece que esa norma debería haberse mantenido", afirmó.
Pese a esta observación, el alcalde Arias aseguró que, en términos generales, la jornada electoral parece estar debidamente organizada. El municipio de La Paz, por su parte, ha desplegado más de tres mil observadores distribuidos en las dos mil novecientas mesas de votación para garantizar la transparencia y la legalidad del proceso, según informó el propio Arias.
