martes. 21.07.2026

El joven Jhonatan López Rodríguez fue atacado la noche del domingo 26 de octubre por tres hombres encapuchados que descendieron de un vehículo oscuro y abrieron fuego mientras él conversaba con amigos cerca de un puesto de comida en la plaza principal de San Ramón. López resultó herido de gravedad y falleció minutos después en un hospital local.

Testigos relataron la cantidad de disparos, alrededor de 31, que causaron pánico en la zona y obligaron a las personas a buscar refugio inmediato. En videos difundidos en redes sociales, se observa a López tendido en el suelo mientras se escuchan gritos solicitando ayuda.

No es la primera vez que López Rodríguez sufre un atentado; en abril había sobrevivido a un ataque en Santa Cruz, donde su chofer falleció y se cree que el hecho está vinculado a ajustes de cuentas en el narcotráfico.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, indicó que el asesinato podría estar relacionado con una disputa interna de poder entre organizaciones criminales asociadas con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, señalando una pugna por el control que se ha tornado violenta.

Autoridades policiales y fiscales iniciaron las investigaciones para identificar a los responsables y esclarecer el hecho, que ha generado conmoción y alertas por el aumento de la violencia asociada al crimen organizado en Bolivia.

Advierten crecimiento exponencial del crimen organizado en Bolivia