La autoridad reguladora explicó que la decisión se sustenta en tres factores críticos que presionaban al sector. En primer lugar, las tarifas no se habían modificado desde el año 2013, acumulando un rezago de 12 años sin actualizaciones. En segundo lugar, se consideró el impacto de la crisis económica y la inflación que se agudizó desde el 2022, elevando los costos operativos de repuestos e insumos. Finalmente, el detonante fue el reciente incremento en el precio del diésel, derivado de las medidas gubernamentales para eliminar el desabastecimiento y el contrabando .
Agreda detalló que, aunque el sector del transporte tenía expectativas mucho más altas, se logró un punto intermedio para no afectar drásticamente al usuario. Durante los próximos seis meses de vigencia de la tarifa transitoria, se llevará a cabo una evaluación técnica profunda que analizará variables complejas como el estado de las carreteras en diferentes rutas, el uso de choferes de relevo, peajes y costos de mantenimiento, garantizando que el precio final no sea fruto de la presión sindical, sino de criterios técnicos objetivos .
Respecto a la situación actual en las terminales antes de la entrada en vigor de la medida, el Director advirtió que los precios antiguos se mantienen y que la ATT está desplegando operativos de control para frenar la especulación. Denunció que se identificaron abusos inaceptables con incrementos de hasta el 300% y 400%, ante lo cual la entidad está procediendo con la devolución inmediata del dinero a los pasajeros afectados o iniciando procesos sancionatorios contra las empresas infractoras .
