sábado. 02.03.2024

Panamericana recabó evaluaciones diversas sobre el impacto y las repercusiones previsibles de los cabildos ciudadanos que se desarrollaron a nivel nacional en las últimas horas, en demanda de consignas compartidas como la reforma judicial y amnistía para presos políticos.

En primera instancia el analista, Luis Alberto Ruiz, evidenció que la mayor fuerza opositora al gobierno del Movimiento al Socialismo se concentra en el departamento de Santa Cruz. Y observó la falta de unificación de criterios dado que surgieron más de veinte exigencias regionales.

Para el investigador faltó unidad en las demandas como se había esperado y por tanto se profundizó la incertidumbre en el país por una deficiente coordinación entre movimientos cívicos.

De su lado, la analista, Susana Bejarano, detectó contradicciones en las solicitudes del cabildo, particularmente en Santa Cruz “donde se exigió amnistía para presuntos perseguidos políticos sin considerar las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH”.

Bejarano desestimó además la factibilidad de que la amenaza de un proceso revocatorio contra el presidente Luis Arce surta efecto. Y puso en duda que los movilizados logren el porcentaje suficiente de apoyo a su causa.

Sobre este punto, cuestionó la electoralización prematura en Bolivia y las pretensiones de aprovechar el fraccionamiento al interior del MAS.

Sin embargo, para el vocero del Comité Nacional de Defensa de la Democracia, Manuel Morales, las concentraciones fueron más que satisfactorias dado que transmitieron la inconformidad ciudadana con arbitrariedades del gobierno y su impacto se hará aún más notorio cuando se efectúen medidas similares a nivel internacional.

Por otra parte, el activista atribuyó la ausencia de provocaciones de grupos de choque afines al MAS, a la presencia de la delegación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en territorio boliviano.

Morales ponderó la unificación de movimientos cívicos y organizaciones sociales representativas para aplicar una herramienta constitucional pacífica, al margen de reafirmar la posibilidad de que un proceso de revocatoria de mandato contra el jefe del estado resulte efectivo en el actual contexto.

Del mismo modo, la jefa de la fuerza política “Unidad Nacional”, Elizabeth Reyes, auguró efectos notorios a raíz de los cabildos simultáneos como manifestación cívica de rechazo a imposiciones y abusos del poder político. Que ha sometido, dice, a los órganos estatales que deberían velar por el apego a la Constitución Política del Estado.

Reyes remarcó que su tienda política insistirá en la unión de fuerzas opositoras al masismo para conformar un bloque sólido capaz de restituir los valores democráticos en Bolivia bajo una agenda común.

Desde otro punto de vista, la senadora del MAS, Gladys Alarcón, notó un movimiento cívico debilitado y con mínimo poder de convocatoria a nivel nacional, con demandas dispersas y trasfondo político.

La legisladora oficialista avizoró un efecto nulo de las recientes concentraciones ciudadanas “por carecer de coherencia en sus peticiones y buscar impunidad para figuras que cometieron delitos durante la crisis de 2019”.

En el final de su análisis, Alarcón contrastó la adherencia de la población a los actos por el día del Estado Plurinacional.

PANAMERICANA.