sábado. 02.03.2024

Panamericana recabó impresiones de analistas y abogados en torno a los efectos previsibles de la detención del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho.

En primera instancia, el politólogo, Marcelo Silva, calificó lo ocurrido como un “remezón político” que cambia el panorama político del año 2023, dado que el departamento oriental queda, dice, sin un liderazgo claro.

De acuerdo al analista, la decisión de aprehender a Camacho en las circunstancias conocidas fue estrictamente política y su efecto inmediato es que rezaga los conceptos erróneos sobre debilidad e incluso traición al MAS en la gestión de gobierno de Luis Arce Catacora.

De su lado, el abogado, Israel Quino, se refirió a las reacciones surgidas en Santa Cruz, como el paro cívico convocado para esta jornada.

A su parecer, la medida no adquirirá la contundencia esperada por la cercanía al recibimiento del año nuevo, de modo que la efectividad de las protestas podrá evidenciarse a partir del mes de enero.

Quino aseveró que para comprender la coyuntura social y política en Bolivia, es necesario recordar que Luis Fernando Camacho, es juzgado en el caso denominado “golpe de estado I”, en calidad de líder cívico y no así como gobernador de Santa Cruz.

Del mismo modo, el líder del Movimiento Nacionalista Revolucionario, Luis Eduardo Siles, formuló criterios relacionados y afirmó que lejos de ser un tema jurídico, el caso de Camacho constituye una decisión netamente política que deja en evidencia graves vulneraciones a derechos humanos y al debido proceso.

Para Siles, si bien la determinación de acatar un paro cívico en esta fecha no responde a una estrategia efectiva, es comprensible la molestia expresada por la población cruceña.

En esta línea, avizoró turbulencia y perjuicio general durante las primeras semanas del año 2023.

PANAMERICANA.