martes. 05.03.2024

En comunicación con Panamericana, la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Bolivia, Amparo Carvajal, actualizó su situación tras haber levantado una vigilia de más de 50 días a la espera de recuperar ambientes de la sede de dicha entidad en la ciudad de La Paz.

La activista lamentó que este tiempo de incertidumbre haya significado, dice, una mella a la institucionalidad en Bolivia por las susceptibilidades de injerencia política y protección a una facción que usurpó funciones y tomó de forma arbitraria el inmueble de la asamblea.

Al margen de ratificar sus convicciones, Carvajal informó que su estado de salud es estable y monitoreado por especialistas, mientras espera noticias positivas para retomar su labor como presidenta electa del organismo defensor de derechos humanos.

Además, asumió el compromiso de saldar la deuda impositiva con el gobierno municipal de La Paz.

Sobre el tema, el vocero del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), Manuel Morales, afirmó que esta organización acompañará toda acción orientada a la resolución pacífica del conflicto, siguiendo la ruta crítica que podría definir el Tribunal Supremo Electoral.

Acotó que el Conade apuesta por el diálogo y a propósito, cuestionó la representatividad de la facción comandada por Edgar Salazar, dado que no se hizo presente a la convocatoria que buscó un acercamiento el fin de semana.

PANAMERICANA.