sábado. 02.03.2024

Tras un ampliado del Movimiento al Socialismo y el cambio de postura del ministro de justicia sobre el informe de la CIDH sobre el caso “terrorismo”, varios analistas observan que el afán del exmandatario Evo Morales de ser candidato presidencial en 2025 pone en una posición incómoda al gobierno de Luis Arce e incluso al mismo partido.

Por ejemplo, el investigador Pedro Portugal opinó que las resoluciones del encuentro masista, los constantes ataques a algunos ministros y la denuncia de un supuesto “plan negro” contra Morales, evidencian una descomposición interna en el frente político, y fortalecen las aspiraciones de quienes serían adversarios del líder del MAS.

El analista advirtió que la posición confrontacional de Morales y sus seguidores, representa un conflicto para el mandato de Luis Arce y David Choquehuanca a nivel nacional e internacional.

En síntesis, Pedro Portugal observó irresponsabilidad y desconocimiento de las relaciones del país con organismos multilaterales.

Por su parte, el abogado que defendió a las víctimas del “caso terrorismo”, Gary Prado Arauz, también compartió impresiones sobre el tema y aseveró que las acciones que aparentemente se toman para proteger a Evo Morales, en realidad preservan la causa para los verdaderos afectados, pues en el contexto actual el juicio recomendado no sería factible.

Prado coincidió en sentido de identificar intereses propios de la corriente “evista” en la forma de abordar el contenido y posibles repercusiones del informe de la CIDH sobre las vulneraciones a derechos humanos en el “Hotel Las Américas” de Santa Cruz durante 2009.

En esta línea, explicó cómo podría el documento repercutir en una eventual candidatura de Morales.

PANAMERICANA.