Surgen lecturas opuestas sobre la decisión del Tribunal Constitucional de habilitar al MTS
El reciente fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que autoriza la participación del Movimiento Tercer Sistema (MTS) en las elecciones generales y habilita a Andrónico Rodríguez como candidato presidencial, ha generado interpretaciones encontradas en el escenario político nacional.
Félix Patzi, jefe del MTS, valoró la decisión como un acto de legalidad. “Recibimos con satisfacción el fallo”, indicó en entrevista con Panamericana, al tiempo de asegurar que la candidatura vicepresidencial de Mariana Prado se mantiene firme, salvo que Rodríguez decida otra cosa. También defendió la legitimidad de la directiva partidaria electa en su último congreso, pese a las impugnaciones internas.
Sin embargo, Maciel Terrazas —exesposa de Patzi y también militante del MTS— expresó fuertes críticas al proceso. Denunció que el fallo del TCP fue resultado de presiones políticas y sentó lo que calificó como “un precedente funesto”, al vincularlo con hechos de violencia e injerencia sobre el Tribunal Supremo Electoral. Terrazas lamentó lo que considera una imposición, sugiriendo que la decisión ya estaba definida desde antes.
Desde una óptica jurídica, el abogado constitucionalista Marcelo Gutiérrez advirtió que el fallo puede representar una desviación del rol interpretativo del TCP, ya que, a su juicio, se está invadiendo competencias propias del órgano electoral. Señaló que este tipo de decisiones debe analizarse desde lo político y lo legal, cuestionando el alcance de la intervención del Tribunal.
La habilitación del MTS y su binomio marca así el inicio de una nueva etapa en el panorama electoral boliviano, cargada de tensiones internas y controversias jurídicas.
PANAMERICANA.