TSE actualiza reglamento de control a medios
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha implementado importantes modificaciones en su reglamento de control a los medios de comunicación, con miras a las próximas elecciones subnacionales. El vocal Carlos Alberto Goitia explicó que la principal novedad radica en la aplicación de la proporcionalidad en las sanciones, una medida que contrasta con la rigurosidad de normativas previas.
La autoridad del órgano electoral busca un equilibrio entre la fiscalización adecuada y la salvaguarda de los derechos de los diversos operadores mediáticos.Según Goitia, en procesos electorales pasados, las reglas existentes demostraron ser poco flexibles, lo que a menudo derivaba en la imposición de multas económicas consideradas desproporcionadas. Estas experiencias, que generaron críticas por su severidad, llevaron a la necesidad de ajustar el marco normativo vigente.
El vocal Goitia subrayó que esta revisión tiene como objetivo primordial proteger los derechos fundamentales de los medios de comunicación, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento de las disposiciones emitidas por el ente electoral, promoviendo una cobertura justa y equitativa.La finalidad de estos ajustes es garantizar que el control sobre la difusión de información y propaganda política se realice de manera justa y equilibrada.
El vocal del TSE, Goitia, enfatizó que la adecuación del reglamento es crucial para evitar que la aplicación de multas excesivas sea un obstáculo para la labor periodística y la libertad de expresión, manteniendo un ambiente de respeto hacia los derechos fundamentales de los comunicadores y las empresas mediáticas, sin menoscabar la normativa electoral.Finalmente, el vocal Carlos Alberto Goitia estableció una clara diferencia entre los contratos privados que los partidos políticos puedan suscribir con los medios para la difusión de su campaña política, y las campañas de capacitación e información de carácter institucional que lleva adelante el propio Tribunal Supremo Electoral.
Esta distinción es vital para delimitar claramente las responsabilidades y asegurar que cada tipo de comunicación cumpla con la normativa específica que le corresponde, fortaleciendo la transparencia y la equidad en el contexto electoral, y evitando confusiones sobre el origen y propósito de los mensajes difundidos.