Rodríguez se reúne con petroleras europeas
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo este miércoles reuniones con representantes de las compañías petroleras Repsol y Maurel & Prom. Estos diálogos se realizaron tras la reciente aprobación de la reforma a la ley de hidrocarburos, una medida clave para atraer capital foráneo y dinamizar las exportaciones de crudo venezolano en un contexto de sanciones estadounidenses más flexibles.
Los encuentros con directivos de la empresa española y de la firma francesa ocurrieron días después de que la Asamblea Nacional aprobara la nueva normativa energética. Esta legislación, que reemplaza un texto de 2006, ofrece mayores garantías a los inversores privados, reduce la carga fiscal y permite una menor intervención estatal en áreas de exploración. Analistas anticipan que este marco jurídico propiciará un aumento progresivo en la producción petrolera del país.
La presidenta encargada Rodríguez calificó la reunión con Repsol como “importante”, destacando la “presencia histórica y estratégica” de la compañía en Venezuela durante más de 30 años. Asimismo, enfatizó que las autoridades nacionales “continúan apostando al diálogo político con empresas energéticas en términos de respeto y una cooperación ganar-ganar en beneficio de los pueblos”, según un comunicado oficial.
En las conversaciones participaron figuras clave como el presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Héctor Obregón, la viceministra de Petróleo, Paula Henao, y el viceministro de Gas, Luis González. Por parte de Repsol asistieron José Carlos de Vicente Bravo, director ejecutivo de EMP International, y Luis García, director de la Unidad de Negocio de Repsol Venezuela.
En una reunión aparte, la presidenta encargada Rodríguez dialogó con Olivier Cleret, director ejecutivo de Maurel & Prom, y otros líderes de la compañía gala, con el propósito de forjar “grandes alianzas para el robustecimiento de la producción de hidrocarburos”. La dirigente reiteró su invitación a “inversores y empresas”, ofreciendo “seguridad jurídica del Estado” para operar bajo la nueva legislación, la cual, según explicó, “se adapta a un nuevo contexto energético global e impulsa la inversión priorizando la producción nacional”.
Rodríguez afirmó que Venezuela está “decidida a convertirse en una potencia energética” y que los acuerdos con entidades extranjeras son “vitales” para este objetivo. La estatal PDVSA informó que estas cumbres buscan “seguir afianzando la soberanía energética” y “consolidar alianzas estratégicas” que impulsen la extracción de crudo. Pese al embargo petrolero de Washington desde 2019, el Departamento del Tesoro estadounidense ha emitido licencias que flexibilizan las restricciones, permitiendo ciertas operaciones bajo la supervisión del presidente Donald Trump.
Caracas aprobó esta reforma bajo presión estadounidense para captar capital foráneo y revitalizar el sector. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo a nivel mundial. En 2025, la nación alcanzó una producción de 1,2 millones de barriles diarios, una mejora significativa respecto a los 300.000 barriles registrados en 2020, aunque aún distante de los 3 millones diarios de su pico histórico. La Presidencia recordó un “ciclo virtuoso” en 2025, con “impulso productivo petrolero y la captación de cerca de 900 millones de dólares en inversiones gracias al modelo antibloqueo”.