Rodrigo Paz evalúa 100 días de gestión
Logros en estabilización económica
Rodrigo Paz, presidente de Bolivia desde enero de 2026, rindió cuentas en La Paz por sus primeros 100 días de gestión. Recibió un "barco prácticamente hundido", según sus palabras, con un déficit fiscal elevado y reservas internacionales bajas.
Entre las medidas clave, eliminó la subvención a combustibles, que consumía recursos y fomentaba contrabando –hasta el 40% se perdía en irregularidades–. Esto redujo el déficit, estabilizó el tipo de cambio del dólar y generó ahorros fiscales comparados con "quitar una garrapata que chupa la sangre al país".
Además, inició auditorías en más de 100 empresas estatales sin cuentas claras pese a inversiones millonarias previas. Bolivia obtuvo financiamientos récord del BID (4.500 millones de dólares) y CAF (3.100 millones), bajando el riesgo país de 2.021 a menos de 600 puntos.
Nuevas leyes y apertura internacional
Paz anunció proyectos legislativos para los próximos meses: una ley de hidrocarburos con riesgo compartido 50/50 para reactivar exploración, otra de minería, y normas para seguridad jurídica e inversión privada.
En el ámbito exterior, impulsó la adhesión al Mercosur, reuniones en Panamá con líderes regionales y avances con EE.UU. y la Unión Europea. "2026 es para ordenar la casa y abrir Bolivia al mundo", enfatizó.
Desafíos reconocidos y visión futura
El mandatario admitió complejidades persistentes, como la necesidad de cerrar empresas públicas inservibles y fortalecer YPFB como empresa de servicio. "Hemos estabilizado la economía, hay esperanza, pero falta mucho; los jóvenes quieren quedarse en Bolivia".
Estas acciones responden a una emergencia económica declarada en diciembre de 2025, buscando redistribuir recursos y dinamizar sectores como transporte y agricultura, afectados por años de subsidios distorsionantes.