ABRIR RELACIONES CON EE. UU. PROSPECTO POSITIVO PARA BOLIVIA

Halagan que Bolivia podría avanzar al restablecer relaciones con EE. UU.

Donald Trump. (Foto: El Mundo).

 Analista financiero señala que una apertura diplomática con Estados Unidos facilitaría cooperación multilateral y un impulso para la transformación económica de Bolivia, siempre que se supere la etapa de aislamiento político-inversor. Este escenario dependería de un cambio de rumbo en la política externa y de garantías jurídicas que inspiren confianza a inversionistas y socios internacionales.

Bolivia podría experimentar un giro significativo en su panorama económico y diplomático si el gobierno del presidente electo Rodrigo Paz logra restablecer relaciones con Estados Unidos. El analista financiero Bjorn Harb afirmó en conversación con Panamericana que esta apertura sería ventajosa para Bolivia, ya que abriría las puertas a cooperación de organismos multilaterales en el marco de una transformación económica del país. La posibilidad de volver a contar con apoyos y programas de entidades estadounidenses y multilaterales podría traducirse en acceso a financiamiento, asistencia técnica y mayor dinámico de inversiones.

El debate sobre la reanudación de vínculos se enmarca en un contexto de larga ruptura, originada en políticas que, según críticos, alejaron a Bolivia de actores clave en la escena global. Harb destacó que, para traducir una apertura en beneficios tangibles, es indispensable avanzar hacia un entorno de seguridad jurídica más estable y predecible, reduciendo riesgos para los inversionistas extranjeros. En esa línea, la lectura se centra en un cambio estructural que permita a Bolivia integrarse con mayor fluidez a mercados internacionales y participar en programas de cooperación que impulsen un nuevo modelo de desarrollo económico.

Qué implicaría este escenario? En primer lugar, la posibilidad de acceso a cooperación financiera y tecnológica de organismos multilaterales y de Estados Unidos, así como una mayor exposición a inversiones privadas que busquen aprovechar un entorno con políticas más previsibles. En segundo término, el avance dependería de una serie de reformas internas y de una política exterior que favorezca un clima de confianza entre socios estratégicos y actores de la economía global. Por último, la reapertura podría impulsar discusiones sobre seguridad, lucha contra la corrupción y fortalecimiento de instituciones, elementos que suelen acompañar procesos de reacomodo en la relación Bolivia–EE. UU.

PANAMERICANA.