Irán sube el tono en Ormuz y mira a China
Irán advirtió que sus represalias por la presencia de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz “todavía no han comenzado”, mientras el canciller Abbas Araghchi viajará a China el 6 de mayo para reunirse con su homólogo Wang Yi. La escalada aumenta la presión sobre una ruta por la que circula una parte decisiva del comercio mundial de petróleo y gas.
Presión sobre el estrecho
Teherán elevó el tono frente a la operación estadounidense que escolta buques en el Golfo Pérsico y sostuvo que la seguridad del tránsito marítimo está amenazada por la presencia militar de Washington. Desde el Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf dijo que la continuidad del statu quo es “intolerable” para Estados Unidos y auguró una reducción de esa presencia.
Viaje a China
La visita de Araghchi a China ocurre en un momento clave, porque Pekín es el principal comprador del crudo iraní y busca asegurar su suministro energético. El Gobierno chino confirmó que el canciller iraní estará en Beijing por invitación oficial, en una agenda que podría incluir conversaciones con la alta dirigencia del Partido Comunista.
Riesgo para el comercio
El estrecho de Ormuz sigue siendo el punto más sensible de la crisis, ya que por allí pasa cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. La combinación de ataques, advertencias militares y bloqueos eleva la ansiedad de los mercados y amenaza con repercusiones en el suministro global.
Escalada regional
La tensión no se limita a declaraciones: reportes recientes hablan de fuego real, maniobras de escolta y respuestas de advertencia en la zona. En ese contexto, la reunión en Pekín puede convertirse en un intento de contener la crisis o, al menos, de asegurar apoyos diplomáticos frente a Washington.