EE. UU. anuncia su salida por tercera vez de la agencia cultural de la ONU
El 22 de julio de 2025, el Gobierno de Estados Unidos anunció formalmente que dejará la UNESCO, la agencia de Naciones Unidas dedicada a la educación, la ciencia y la cultura. Esta decisión marca la tercera vez que el país abandona la organización, y la segunda bajo una administración de Donald Trump. El retiro se hará efectivo el 31 de diciembre de 2026.
¿Quiénes están involucrados?
-
Administración Trump: Justificó la salida por el supuesto sesgo anti-Israel, la promoción de causas sociales "divisivas" y desacuerdos sobre la admisión de Palestina como Estado miembro.
-
UNESCO: Bajo la dirección de Audrey Azoulay, lamentó la decisión y subrayó que, aunque era esperada, la organización ya diversificó su financiamiento y depende menos de EE. UU..
-
Gobiernos anteriores: Estados Unidos ya se retiró en 1984 durante la presidencia de Ronald Reagan y nuevamente en 2017, reincorporándose sólo en 2023 durante el mandato de Joe Biden.
¿Por qué es relevante?
EE. UU. ha sido históricamente uno de los principales financiadores y fundadores de la UNESCO, con aportes de hasta 20% del presupuesto en sus mejores años (actualmente 8%).
La salida reduce aún más el apoyo de naciones occidentales a organismos multilaterales, y genera temor sobre el avance de otras potencias en temas de patrimonio, ciencia y educación a nivel internacional.
El gobierno estadounidense justificó la medida afirmando que la agencia impulsa una “agenda globalista” y toma posturas “anti-Israel” que contradicen la política exterior de “America First”.
¿Cómo afecta la salida de EE. UU.?
Programas educativos, científicos y culturales internacionales perderán parte de los fondos, aunque la UNESCO afirma que sus operaciones continuarán con el respaldo diversificado de otros estados miembros.
Para los estadounidenses y profesionales vinculados a proyectos UNESCO, podría haber barreras administrativas y reducción de colaboraciones en sitios de Patrimonio Mundial y educación global.
Se prevé una disminución de la influencia estadounidense en la determinación de políticas internacionales de educación, ciencia, cultura y comunicación.
PANAMERICANA.