Política y Análisis de Coyuntura

Cuestionan la "impunidad" de Evo Morales y advierten que la escasez podría reactivar la protesta social

Evo Morales
El analista Julio Choque evaluó que el Gobierno está aprovechando el debilitamiento de los movimientos sociales bajo el Estado de Excepción, pero advirtió que medidas económicas duras, como la falta de dólares y de GLP, podrían convertirse en el catalizador de un nuevo estallido si se "tensa mucho la cuerda".

La Paz, 10 de julio de 2026 (Panamericana).– La reciente ola de medidas gubernamentales —desde el Estado de Excepción hasta la flexibilización del tipo de cambio— ha configurado un escenario político complejo. En entrevista con Radio Panamericana, el analista político Julio Choque ofreció una lectura profunda sobre las tácticas del Ejecutivo, la crisis de los movimientos sociales y el manejo judicial de los líderes políticos.

La paradoja judicial: Salazar vs. Morales

Choque analizó las recientes detenciones de dirigentes sociales, destacando que la captura de Vicente Salazar (líder de los Túpac Katari) busca ser una demostración de fuerza del Gobierno para establecer que puede aplicar la ley y quitar el "velo de impunidad" a los bloqueos.

Sin embargo, el analista señaló una grave contradicción en el discurso oficial respecto al expresidente Evo Morales. Choque recordó que, si bien el Gobierno acusa a Morales de ser el principal promotor de la desestabilización, hasta la fecha no ha ejecutado ninguno de los mandamientos de aprehensión en su contra.

"Evo Morales se ha convertido en un actor que prácticamente se ha vuelto una burla para la política boliviana porque él demuestra que la impunidad no solo es posible, sino que es redituable", afirmó el experto. Contrastó esta inacción con la celeridad con la que se procesó a figuras como el expresidente Arce, Lidia Patty o el propio Salazar. Para Choque, esta falta de captura envía una señal nefasta: "Demuestra un cierto grado de encubrimiento o un alto grado de incapacidad, y las dos señales son nefastas para la gestión".

Movimientos sociales debilitados y cooptados

Evaluando el impacto del Estado de Excepción, Choque considera que el Gobierno supo medir el momento exacto para intervenir, aprovechando el descontento ciudadano y el desgaste interno de los bloqueadores.

El analista reflexionó sobre la crisis orgánica del sector sindical, afirmando que los movimientos sociales actuales no tienen la fuerza ni la legitimidad de décadas pasadas. Atribuyó este declive a los "20 años del Movimiento Al Socialismo", periodo en el cual, aseguró, hubo una cooptación basada en el prebendalismo que desmovilizó y fracturó a las bases genuinas. Según su lectura, la recomposición y renovación de nuevos liderazgos sindicales tomará años.

La economía como catalizador de un nuevo conflicto

A pesar de este escenario de aparente triunfo gubernamental sobre las protestas, Choque lanzó una severa advertencia al presidente Rodrigo Paz: "Si tensa mucho la cuerda, esta se rompe".

El analista señaló que el Ejecutivo está aplicando medidas económicas sumamente duras aprovechando la debilidad social. Hizo énfasis en el nuevo régimen cambiario que golpea a los deudores en dólares y en el persistente desabastecimiento en los bancos. Pero, sobre todo, alertó sobre la escasez de insumos básicos como el Gas Licuado de Petróleo (GLP), que afecta directamente a los sectores más vulnerables.

"Si las medidas llegan a ser muy fuertes o golpear muy duro a la población, más bien eso puede ser un catalizador para que los movimientos sociales [...] se produzcan [movilizaciones] más rápido por la necesidad", concluyó Choque, instando al Gobierno a demostrar eficiencia inmediata para resolver los problemas de la canasta básica antes de que la urgencia económica vuelva a articular a la disidencia en las calles.