Bolivia abre mercado de carne en Egipto
Bolivia da un paso clave en su política de comercio exterior con la apertura del mercado egipcio para la carne nacional. En una entrevista exclusiva con Radio Panamericana, el canciller Fernando Aramayo confirmó la suscripción de un acuerdo que permitirá, mediante la certificación Halal, el envío de carne bovina y de pollo a ese país. La autoridad destacó el alto potencial económico de esta alianza, aunque reconoció la urgencia de regular los precios en el mercado interno para no afectar al consumidor boliviano.
La diplomacia boliviana ha concretado un acuerdo estratégico con la República de Egipto que promete dinamizar el sector productivo nacional. Según detalló el canciller Fernando Aramayo, tras gestiones con el embajador egipcio Hatem el Nashar, se ha habilitado la vía para que tres frigoríficos nacionales comiencen a exportar carne bovina y uno más inicie envíos de carne de pollo, cumpliendo con los estrictos estándares de la certificación Halal.
Durante su intervención en la emisora, el jefe de la diplomacia subrayó la magnitud de la oportunidad: Egipto representa un mercado de 118 millones de habitantes que importa anualmente entre 150.000 y 160.000 toneladas de carne, una cifra que cuadruplica la capacidad exportadora actual de Bolivia.
Uno de los puntos más relevantes destacados por Aramayo es la ventaja competitiva en precios. Mientras el mercado chino —actual destino del 95% de las exportaciones cárnicas— ha reducido su pago a cerca de 4.500 dólares la tonelada, Egipto ofrece valores unitarios significativamente superiores. "Los valores de importación que nos propone Egipto están alrededor de diez mil dólares la tonelada y para la carne congelada alrededor de seis mil dólares", explicó la autoridad, señalando que esto generará un flujo importante de divisas para el país.
Para operativizar este acuerdo a corto plazo, el Gobierno coordina la inauguración de una oficina de certificación Halal en Santa Cruz para el mes de enero, con el apoyo de pares uruguayos.
Pese al optimismo exportador, el Canciller fue enfático al señalar que la prioridad absoluta es el abastecimiento nacional. Reconoció la preocupación ciudadana por el encarecimiento de la canasta familiar, calificando como "prohibitivo" que el kilo de carne de res haya alcanzado los 80 bolivianos en algunos centros de abasto.
"No ha repercutido proporcionalmente la caída de precios (...) nos va a tocar hacer un análisis y entrar en un diálogo con los proveedores", admitió Aramayo. La autoridad argumentó que, habiéndose regularizado el abastecimiento de combustibles y estabilizado la cotización del dólar paralelo, no existen justificativos técnicos para mantener precios especulativos, especialmente en vísperas de las fiestas de fin de año.
La agenda de comercio exterior no se detiene en Egipto. El Ministerio de Relaciones Exteriores trabaja en la incorporación de Bolivia a la zona económica del Canal de Suez, lo que abriría puertas hacia el mundo árabe y África. Asimismo, se exploran reducciones arancelarias en otros destinos y la recuperación del mercado panameño.
Finalmente, respecto a los problemas logísticos en el puerto de Arica, Aramayo informó sobre el diálogo iniciado con el transporte pesado y las autoridades chilenas para descongestionar la terminal portuaria, saturada recientemente por la alta demanda de combustible y carga. Se prevé una visita técnica in situ la próxima semana para consolidar soluciones que eviten perjuicios al comercio exterior boliviano.
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